Ayudas para el alquiler de viviendas de discapacitados

Mantener un alquiler en la actualidad es complicado. Son muchas las personas que cada mes tienen dificultades a la hora de pagar la renta de la casa en la que viven: en muchos casos, los sueldos no son lo suficientemente altos y el alquiler supone un porcentaje importante de los ingresos que entran en una familia. Esto es especialmente duro en ciudades como Madrid, donde los alquileres son muy altos y es todavía más díficil para las personas con necesidades especiales, por ello es tan importante las ayudas para el alquiler de viviendas de discapacitados.

Además, se trata de un tema delicado en casos de personas con discapacidad, en los en la mayoría de ocasiones los gastos generados por la situación personal son altos y es muy difícil hacer frente a un alquiler.

En situaciones en las que es complejo estar al corriente de las rentas del alquiler y disponer de dinero suficiente para el resto de gastos habituales, existe la posibilidad de obtener ayudas para el alquiler de viviendas. Esta opción, combinada con la posibilidad de solicitar ayuda a domicilio en Madrid para el cuidado de los dependientes, viene a aliviar los problemas de liquidez de estas familias.

Qué personas pueden pedir ayudas para el alquiler de viviendas

Las ayudas al alquiler forman parte del Plan Estatal de Vivienda del Gobierno de España, con el que se busca que cualquier persona, sean cuales sean sus circunstancias, puedan tener acceso a una vivienda digna.

De ese modo, las ayudas al alquiler propuestas por el Estado y gestionadas por las distintas comunidades autónomas están creadas para dar a los jóvenes, las personas mayores y, sobre todo, a las personas con discapacidad acceso a la vivienda de alquiler.

Se trata de un apoyo pensado directamente para las personas más vulnerables de la sociedad. Así, los jóvenes, que suelen tener más problemas de acceso a empleos estables y sueldos altos; los ancianos, que en ocasiones disponen de pensiones reducidas; y los discapacitados, que no suelen tener acceso o posibilidad de trabajar, son los que están más protegidos por esta medida.

Requisitos para acceder a las ayudas a la vivienda

Tener más de 65 años, formar parte de la franja joven o presentar alguna situación de discapacidad no es criterio suficiente para beneficiarse de las ayudas al alquiler.

Como en cualquier tipo de subvención o ayuda pública, hay que cumplir con una serie de requisitos mínimos para poder concurrir y obtener estas ayudas, como disponer de un contrato de alquiler que no supere los 600 euros mensuales y tener una renta anual que no supere los umbrales establecidos en el Plan Estatal de Vivienda.

Motivos como estar alquilado en el inmueble de un familiar directo o disponer en propiedad alguna otra vivienda son incompatibles con la solicitud de estas ayudas, puesto que se considera que la persona que pide el apoyo económico cuenta con un patrimonio o una situación menos desfavorable de lo que pudiera parecer.

La ayuda al alquiler se extiende por un plazo máximo de 3 años y la cuantía económica otorgada puede llegar a ser de hasta 50 % de la renta total, salvo en casos en los que la vivienda entre en algún plan especial, como puede ser el de mejora de la eficiencia, en cuyo caso puede elevarse hasta el 75 % del total de la renta.

Ayudas para el alquiler de viviendas de discapacitados

Otras ayudas para personas con discapacidad

Como se ha indicado, las ayudas al alquiler se pueden sumar a otro tipo de subvenciones en el caso de estar al cuidado de personas con necesidades especiales.

Las instituciones públicas son conscientes de los escenarios a los que se enfrentan las familias con miembros con algún tipo de dependencia y por eso existe un gran número de subvenciones y ayudas para personas con discapacidad que tienen el objetivo último de mejorar la vida de estas personas y de sus familiares.

Las ayudas a la discapacidad son de muy distinta naturaleza, puesto que existen muchas y muy diversas formas de discapacidad y las personas con necesidades especiales pueden enfrentarse a dificultades y limitaciones de muy variado origen. Así, la ayuda principal y más importante para estas personas es la que pone a su disposición el Ministerio de Trabajo a través de la oficina de Seguridad Social.

Prestación económica contributiva de la Seguridad Social para discapacitados

La prestación económica que pone la Seguridad Social a disposición de las personas con discapacidad puede ser una pensión parcial, total, absoluta o de gran invalidez, dependiendo del estado de la dolencia o discapacidad de la persona.

La pensión de ayuda parcial está indicada para personas que han sufrido un accidente o se encuentran en una situación que ha reducido su rendimiento laboral a un nivel inferior al 33%.

La incapacidad total se otorga a aquellas personas que por cualquier motivo no pueden desempeñar su trabajo habitual, pero sí otro tipo de actividades económicas.

La incapacidad absoluta es para aquellos ciudadanos que no pueden desempeñar ningún oficio y la de gran invalidez contempla la situación de las personas que, además de no poder trabajar, necesitan asistencia continua o puntual en su día a día.

Este tipo de ayudas se otorgan en todo caso a personas que han llegado a un nivel mínimo de cotización en el momento de ser declarada su incapacidad.

Prestación económica no contributiva de la Seguridad Social para discapacitados

Si la persona es discapacitada desde su nacimiento, desde muy temprana edad o no ha alcanzado ese nivel mínimo de cotización, existe una prestación económica no contributiva.

Esta ayuda está directamente relacionada con la renta familiar y no puede ser menor de un 25 % dispuesto por la ley. Además, en casos en los que la persona necesite de asistencia puntual o continuada, está contemplado que se perciba un 50 % como complemento.

Ayudas para personas que tengan familiares con discapacidad

Las personas a cargo de hijos o padres con discapacidad también pueden beneficiarse de otro tipo de ayudas, siempre que su familiar tenga un grado de dependencia justificado.

La concesión de todas estas ayudas, incluidas las ayudas para el alquiler de viviendas de discapacitados, debe ser el resultado de un proceso de evaluación por parte de la Administración pública, que valora todas las circunstancias que rodean a las familias que solicitan la ayuda y dictan una resolución en la que se indica la cuantía a recibir y otras informaciones de interés relacionadas con cada caso.

Aparte de estas ayudas para el alquiler de viviendas de discapacitados, existen otro tipo de subvenciones que apoyan la economía de personas con discapacidad y que están relacionadas con la adquisición de vehículos adaptados, el deporte, la cultura y el turismo o la formación y el estudio.

 

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